Section title text:  Archived News.

Profesión  Perpetua de Alicia Pérez, fcJ

Alicia Pérez hizo votos perpetuos el 25 de Febrero de 2006 en Salta, Argentina. Fue la primera FCJ española que ha hecho sus votos desde hace muchos años. El Arzobispo de Salta, Mons. Mario Antonio Cargnello, celebró la Misa de Profesión en la capilla del barrio.  Alicia tuvo la alegría de que sus padres estuvieran presentes en la ceremonia, junto a una amiga de España que decidió darle una sorpresa.

        l    m
La Hna. Alicia con sus padres y amiga de España    La Hna. Katherine Mary                     El coro

l

Alicia hace los votos;  
después firma el Registro de Votos.  

 

 

 

 

Entre los presentes había una linda diversidad de personas, del barrio, de la Universidad Católica
donde Alicia trabaja y algunos Compañeros en Misión que habían viajado desde Tarija, Bolivia.

 m 

m

 Las celebraciones continuaron después de la Misa y en la Casa Parroquial

   m

Me llamo Alicia. Soy española, entré en la Sociedad de las Hermanas Fieles Compañeras de Jesús en los Estados Unidos e hice mi profesión perpetua en 2006 en Salta, Noroeste de Argentina.

Llegué a Salta hace cinco años. Nuestra comunidad está situada en un barrio muy marginal. Trabajo en este barrio y también soy profesora de Ingeniería Informática en la Universidad Católica de Salta.

La idea de una vocación religiosa me surgió de pronto mientras era estudiante de doctorado. Era a la vez emocionante, increíble, una locura, algo que me asustaba. Sinceramente no tenía mucho sentido para mí: estaba a mitad de un doctorado en informática y pensaba en hacerme monja?? Nunca había conocido a nadie en tal situación. ¡Y qué desperdicio de tantos esfuerzos! Además, soy muy independiente; seguro que no podría hacer voto de obediencia y vivir en comunidad con otras hermanas. Sí, me estaba dando todo tipo de razones por las que todo esto no tenía sentido. Pero al mismo tiempo tenía un profundo sentimiento de alegría y plenitud. Me iba dando cuenta de que Dios me estaba invitando a una relación más profunda y a ser parte de la misión de Jesús de proclamar el amor de Dios al mundo. Jesús dijo, “entrego mi vida libremente” (Jn 10,18). Por supuesto que no pretendo comparar mi vida con el sacrificio de Jesús, pero me siento llamada a ser su Fiel Compañera y por tanto a entregar también mi vida. Y a hacerlo libremente. ¿Qué significa “ser libre”? Al discernir mi vocación me di cuenta de que era libre al poder dejar en cierto modo mi trabajo, mis amigos, mi seguridad, etc y elegir un compromiso como consagrada; libre para elegir algo a pesar de lo que “el mundo” considera mejor; libre de elegir una cosa entre otras cosas buenas (trabajo, relaciones personales); al fin y al cabo, todo eso son regalos recibidos. Tal vez por todo esto me gusta esta oración, escrita por un español compañero de Jesús, Ignacio de Loyola. Es interesante que no siempre puedo rezarla porque a veces el costo parece superarme: Toma Señor y recibe… dame tu amor y tu gracia, que ésta me basta.

La vida como una FCJ continúa siendo para mí la respuesta a una invitación de Dios, a una experiencia del amor de Dios. Esta invitación es tan profunda y tan fuerte que se siente la necesidad de responder poniendo la vida en las manos de Dios. Es una invitación a compartir la vida y la misión de Jesús, haciéndole presente en el mundo al vivir como el vivió, célibe, pobre y obediente. Con mi compromiso quiero ser instrumento del poder que el nombre de Jesús tiene para curar heridas y llevar salvación y esperanza a nuestro mundo. Esta convicción y un profundo agradecimiento son lo que me sostiene día a día.

Volver a noticias de archivo...

Nuestra pequeña Sociedad tiene como fin
     glorificar el corazón de Jesús
           por todos los medios a su alcance…     (Marie Madeleine)