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El Año de Reconciliación 2005 – 2006

Tomado de una Carta de la Hna Katherine Mary O’Flynn, General Superior

Los mariposas.Al comenzar este año en el Primer Domingo de Adviento 2005, animo a cada una a que viva este tiempo como una oportunidad de ofrecer a nuestro mundo un corazón libre y una vida cautivada por Jesús y su misión.

¡Los científicos nos han hecho ver en los últimos años que los movimientos de las alas de una mariposa pueden sentirse al otro lado del mundo! Por tanto, seguro que el movimiento de nuestros corazones y espíritus durante este año puede tener un profundo efecto más allá de que podamos imaginar.

Logo:  UISG Plenaria, Mayo 2004.El mundo en que vivimos parece estar cada vez más herido y roto. Los desastres naturales y las guerras siguen dejando una estela de muerte y destrucción. Cada vez somos más conscientes del gran esfuerzo que tenemos que hacer los seres humanos para vivir en paz y armonía. No nos sorprende que la UISG invitara en 2004 a todas las religiosas a “vivir una espiritualidad de Reconciliación...” y a “proclamar públicamente nuestro compromiso de ser portadoras de Reconciliación”

Todas tenemos cicatrices de relaciones hirientes y a veces hacemos esfuerzos para perdonar y ser reconciliadas. Vivimos junto a comunidades divididas en nuestros pueblos, ciudades y países.   ¿Qué podemos hacer en medio de tantas fracturas y divisiones? ¿Cómo podemos vivir el Evangelio en medio del dolor de conflictos y de violencia? ¿Puede cada una de nosotras ser portadora de Reconciliación?

¿Qué significa reconciliación?

Cada una de nosotras tiene su propia respuesta. Para muchas tal vez empieza al reconciliarnos con nosotras mismas, con el dolor y la vulnerabilidad que llevamos encima. Cuando Dios nos va llevando a aceptar algunas de las contradicciones y ambigüedades de nuestros propios corazones, puede que también se nos dé la gracia de tener más compasión y amor a nuestras hermanas y hermanos cuya conducta hiere, ofende y provoca nuestro enojo. La línea divisoria entre el bien y el mal, según el escritor ruso Alexander Solzhenitsyn, pasa por el corazón de cada ser humano. Tal vez una de las principales invitaciones es a reconocer que todos somos seres humanos que compartimos este planeta durante un cierto tiempo. Una de las revelaciones significativas de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación de Sudáfrica fue que “mi humanidad está inseparablemente atrapada en la tuya”. El Arzobispo Desmond Tutu, quien ha trabajado incansablemente por la verdad y la reconciliación en Sudáfrica, nos dice que “Perdonar no significa olvidar lo que se ha hecho. Significa tomar en serio lo que ha ocurrido y no minimizarlo, sacando el aguijón de la memoria que amenaza con envenenar toda nuestra existencia.”

La mayoría de nosotras tenemos suerte de no tener que enfrentar con frecuencia tales extremos de dolor y daño. Más bien enfrentamos los “pinchazos” de vivir con otras personas y confiar en su bondad y su humanidad.

El Año de Reconciliación FCJ sigue la forma del año litúrgico.

Nuestro Año de Reconciliación
nos pide ante todo
una transformación
del corazón ...

En este año de Reconciliación,
la invitación para cada una de nosotras
es a cambiar nuestros corazones
para que el corazón del mundo
pueda cambiar.

El Año de Reconciliación FCJ - Vidriera

Te invitamos a unirse
a nuestra celebración de este año.

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Nuestra pequeña Sociedad tiene como fin
     glorificar el corazón de Jesús
           por todos los medios a su alcance…     (Marie Madeleine)