Section title text:  Our Spirit.

Una breve historia de la Sociedad ...

Nuestra Sociedad, Fieles Compañeras de Jesús, fue fundada en Amiens, Francia, en 1820 por Marie Madeleine de Bonnault d'Hoüet. Siendo una joven viuda y con un hijo, Marie Madeleine sintió el llamado de Dios a fundar una Sociedad apostólica de mujeres quienes tomasen su inspiración de trabajo de María y de las Santas Mujeres del Evangelio. Estas fueron las mujeres que acompañaron a Jesús durante los años que duró su ministerio y quienes fueron enviadas por Jesús a esparcir la Buena Nueva. Las palabras que Jesús dijo en la Cruz: "Tengo sed", inspiraron profundamente a Marie Madeleine: ella entendió que esas palabras expresaban el gran deseo de Jesús de hacer llegar a la humanidad el amor de Dios. Ella hizo suyo ese deseo de continuar esa misión en nuestro mundo actual y se comprometió a llevar una vida de acompañamiento de Jesús, juntamente con aquellas que desearan unírsele.

Sketch of Marie MadeleineMientras Marie Madeleine buscaba lo que Dios quería de ella, buscó consejo de los Jesuitas ya que ella estaba profundamente impresionada por su profunda espiritualidad y su espíritu de dedicación. Algunas veces ellos la animaron a que se incorporara a una Congregación de hermanas ya existente, pero ella no se conformaba con esa sugerencia. Ella sentía el llamado de Dios a fundar una Sociedad que llevase el Nombre de Jesús y estuviese inspiradas en las Constituciones de los Jesuitas. Su decisión levantó gran oposición, pero a pesar de todas las dificultades, nació la Sociedad de Hermanas Fieles Compañeras de Jesús.

Marie Madeleine comenzó su trabajo en Amiens con dos compañeras, una profesora, y siete niñas pobres a quienes debería instruir en la Fe, enseñarles a leer, escribir, coser, y entrenarlas en los oficios domésticos.

En los siguientes diez años, su apostolado inicial se expandió rápidamente, se le unieron otras mujeres, y fundó otras casas en Francia. Se dictaban cursos en escuelas nocturnas para mujeres, casadas y solteras, jóvenes, y de edad mediana, todas ansiosas de aprender su catecismo, o profundizar su fe, o simplemente disfrutar de unas pocas horas en un ambiente agradable después de arduas horas de trabajo en alguna fábrica. Sin embargo, a Marie Madeleine le atraía más ayudarle a las pobres, ella veía la necesidad de abrir albergues y escuelas diurnas, y organizar retiros para mujeres.

En 1830, diez años después de los inicios de la Sociedad, en Francia soplaban vientos revolucionarios y Marie Madeleine temía mucho por la seguridad de las comunidades. Ella fue aconsejada fundar otras casas en otros países y la Sociedad comenzó a esparcirse, primero a Inglaterra, luego a Italia, Suiza e Irlanda. Durante su vida, ella fundó 27 conventos en total.

Marie Madeleine tuvo que viajar extensivamente en una época cuando viajar era difícil y muchas veces peligroso. Ella emprendió mas de quinientos viajes por tierra, sobre pasos montañosos, por el mar, barcazas en canales, barco de Sketch of stagecoach.vapor, y finalmente por tren, a fin de establecer nuevas fundaciones y visitar a las hermanas.

A los pocos meses después de su muerte, en 1858, se eligió a una nueva Superior General para reemplazarla: Madre Josephine Petit, quien dirigiría la Congregación en los próximos treinta años. Durante ese tiempo, además establecer nuevas fundaciones en Francia, Inglaterra e Irlanda, la Sociedad respondió a la solicitud de mujeres religiosas en Australia y Canadá. Doce hermanas partieron para Australia en 1882 en un largo y peligroso viaje. Un año después, ocho hermanas partieron del puerto de Liverpool hacia Quebec. De Quebec continuaron su travesía por las praderas durante dos semanas por tren y luego en carruajes y vagones cubiertos.

La Sociedad continuó expandiéndose y creciendo en los siguientes cien años. Se tuvieron más fundaciones en Australia, Canadá, Suiza e Inglaterra, luego se extendió a los Estados Unidos, Bélgica, Escocia y Jersey. Durante este tiempo las hermanas estuvieron involucradas en la educación, la enseñanza y la administración de escuelas-albergues. Posteriormente su apostolado se extendió una vez más incluyendo otros aspectos de su ministerio pastoral.

Recientemente otros apostolados en el ministerio de la Sociedad han llevado a las Hermanas a Sierra Leona (1979 -1995), y luego a Argentina y Bolivia, a Indonesia y las Filipinas. Más recientemente, en 1994, las Hermanas fueron a Rumania y en 2007 a México. En cada lugar las Fieles Compañeras de Jesús, quieren ser compañía para las gentes desposeídas y marginadas en un mundo que esta sediento de medios y hambriento de justicia. Para ser verdaderamente compañeras ellas se comprometen y se identifican, caminan, conversan, se compasionan, escuchan y colaboran con esas personas que acompañan. También es urgente para ellas luchar en contra de las estructuras que subyugan a tantas gentes en el mundo de hoy. La Sociedad, fundada por Marie Madeleine hace casi doscientos años, aún continúa inspirada por su compromiso e ideales, que son estar con Jesús en su misión, esparciendo el amor de Dios, especialmente por medio de la educación, a través del acompañamiento de la gente en su vida espiritual llevando la Sociedad a muchas partes del mundo que la necesiten.

La M. Marie de Bussy, segunda superiora general de la Sociedad, escribió que Marie Madeleine había dicho que el tiempo y la práctica debían poner el sello en las Constituciones que tanto deseaba para sus Hermanas, y que el espíritu de las Constituciones había penetrado profundamente el cuerpo de la Sociedad en todas sus partes… Nos dio una recomendación frecuentemente repetida: “Sigan siendo lo que son”.

Aproximadamente cada cinco años la Sociedad tiene un capítulo general que reflexiona sobre la experiencia reciente de la Sociedad y sobre las necesidades que van surgiendo en la Iglesia, a la luz de nuestras Constituciones, de las Memorias de Marie Madeleine, y de nuestra historia vivida.

It was the 1983 General Chapter that reclaimed for the Society the Constitutions which Marie Madeleine had so desired to give us — Constitutions which, she said, were dearer to her than life itself and, in 1985, they received the approval of the Church which she had so ardently sought.

El Capítulo General de 1998, mirando hacia el nuevo milenio, nos ofreció Caminos para el Discernimiento, incluyendo la decisión de establecer una expresión pública de la relación de la Sociedad con personas que querían estar asociadas más de cerca con las Hermanas FCJ en su misión. Este grupo de mujeres y hombres se llama los Compañer@s en Misión FCJ.

El Capítulo General de 2003 nos dio un Mandato para la Misión que nos animaba a sentirnos cautivadas por Jesús y su misión, a vivir nuestra identidad como Fieles Compañeras de Jesús con entusiasmo y a elegir la vida.

En 2005-2006 las Hermanas FCJ vivieron un año de reconciliación. Algunos de los materiales diseñados para ese año pueden serte útiles para reflexionar sobre la reconciliación.

Pidamos a Nuestro Señor que nos dé el Espíritu de la Compañía de Jesús;
       ya que tenemos sus Constituciones, es la voluntad de Dios
                   que tengamos su espíritu.    (Marie Madeleine)