Section title text:  Who we are.

Conoce a algunas FCJs que quieren compartir
           lo que significa para ellas ser una Fiel Compañera de Jesús

Haz clic en cada rostro para leer su relato:

Hna. Catherine Flynn fcJ. Hna. Gertrude Hodkinson fcJ. Hna. Annabelle delos Santos. Hna. Frances McKenna fcJ. Hna. Margaret Kennedy fcJ. Hna. Mary Murphy fcJ. Hna. Gloria Calabrese fcJ. Hna. Clare Hand fcJ. Jane Galvin fcJ.

 

Annabelle D. (Bing) delos Santos, fcJ

Sinceramente digo que ser una Fiel Compañera de Jesús es prestar atención, colaborar y responder a la llamada de Dios en mi vida diaria.

Estas tres cosas son la clave para mí en mi camino diario, y las aprendí el día que conocí a las FCJs en Mindanao, Filipinas, en 1992.

Siento que Dios agita todo mi ser mientras descubro mi vocación personal al escucharle hablar dentro de mi corazón cuando me impulsa a actuar lo que siento dentro.

Esta consciencia me guía para cooperar con Dios en su llamado siguiéndole con todo el corazón y expresando mi respuesta mediante mis compromisos personales al vivir mis votos religiosos de castidad, pobreza y obediencia.

Ser una Fiel Compañera de Jesús no termina al hacer los votos, sino más bien me anima continuamente a decir mi todos los días, asumiendo la responsabilidad de alimentar mi relación personal con Jesús escuchando, colaborando y respondiendo a lo que él quiere en mí para construir el Reino de Dios en la tierra.

Fotos de Bing.
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Catherine Flynn fcJ

Foto de Catherine.La llamada a ser una Fiel Compañera de Jesús me da un gran sentido de pertenecer al Cuerpo de la Sociedad. Esto siempre me ha dado fuerzas.

He sido cautivada por Jesús mediante la inspiración y el carisma de Marie Madeleine.

Foto de Catherine con otras FCJs.Costantemente, con dulzura y con fuerza, he sido desafiada a tratar de ser la vasija vacía, dispuesta y lista para lo que el Señor quiera. Deseo tener sed de la sed de Jesús.

La llamada al Magis hace que siga siendo una peregrina en búsqueda que experimenta la agonía y el éxtasis.

En todo esto me inspiran y animan los fuertes vínculos de compañerismo compartidos con todas las que comparten este llamado.

Jesús, mi Compañero, es para mí Dieu de mon coeur.

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Clare Hand, fcJ

Ser una FCJ...

   ...es estar enamoradísima de Dios y de Jesucristo, 
      el rostro vivo de Dios.

   ...es querer pasar mi vida enamorada de Dios y amando PARA Dios quien
      nos ama, me ama...y llevando a otros a Dios.

   ...es descubrir mi propio deseo de servir a Dios en el deseo de Marie
      Madeleine, nuestra fundadora, y ver mi visión, mis sueños en los suyos.

   ...es vivir y orar y servir con mis hermanas FCJ al servicio de Dios -
      donde se nos necesite, cuando se nos necesite y con quien nos necesite.

Ser una FCJ es ser Clare, es estar viva, es mi vida
                                    …mi ayer, hoy y mañana —mi siempre, mi todo.

Fotos de Clare.
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Frances McKenna fcJ

Para mí, ser una Fiel Compañera de Jesús tiene como necesario corolario ser fiel compañera de todas las personas con quienes me encuentro.

Significa intentar, como Jesús, estar abierta a cada ser humano y escucharlo con compasión y sin juzgarlo.

Fotos de Frances.Tengo el privilegio de encontrarme con una gran variedad de personas de todas las edades: entre ellas hay casados, divorciados, solteros, homosexuales, gente de color, enfermos terminales, analfabetos, personas con daño cerebral, y personas de distintas religiones y sin religión. 

Ser una Fiel Compañera de Jesús, con todos los apoyos y ánimo que la Sociedad me da, espiritualmente, físicamente, psicológicamente, significa que puedo compartir mi propia vulnerabilidad humana para que otros se sientan seguros al mostrarse auténticos y vulnerables, para compartir las dificultades de su vida, que tal vez de otra manera no podrían compartir – y así ser fortalecidos en su camino sabiendo que caminamos juntos como compañeros imbuidos en la fidelidad de nuestro carisma que Dios nos ha dado.

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Gertrude Hodkinson, fcJ

Jesús dijo, He venido para que todos tengan vida y la tengan en plenitud. Estas palabras de Jesús siempre me han hablado con fuerza y el deseo de ser compañera de Jesús y de compartir su misión me llevó a entrar con las Hermanas Fieles Compañeras de Jesús cuando tenía algo más de veinte años.

Foto de Gertrude.Después de casi sesenta años, ¿qué significa ser una FCJ para mí hoy?

Significa sobre todo que mi relación con Jesús se ha profundizado y es central en mi vida. Se fortalece diariamente con mi oración, compartir la Eucaristía y el apoyo de mis Hermanas de comunidad.

Como miembro de la Sociedad, puedo compartir la misión de Jesús de llevar su vida a todos. He pasado la mayor parte de mi vida como FCJ enseñando o trabajando en una parroquia pero sé que comparto la misión más amplia de nuestras Hermanas que llevan el amor de Cristo a las personas de nuestro mundo.

A veces me preguntan si no me arrepiento de no haberme casado y tenido hijos. Mi respuesta es que, aunque valoro la vida de familia y disfruto visitando a mis sobrinas y sobrinos, soy consciente de lo que he ganado como FCJ.

¡La Sociedad es mi vida! Es mi lugar, junto a mis Hermanas FCJ y a nuestro siempre fiel Compañero, Jesús. Por eso, con gran agradecimiento y alegría, doy gracias por el pasado y espero con ilusión los años que me quedan de una vida profundamente feliz y plena como FCJ compartiendo la misión de Jesús, para que tengan vida.

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Gloria Calabrese fcJ

Hola. Me llamo Gloria y entré con las Hermanas FCJ en 1974. Había ido a la universidad para estudiar magisterio pero esa voz insistente, que me invitaba a echarme al agua y a dedicar mi vida a Dios, no desaparecía. Al final, ¡tuve que escucharla!

O más bien, al comienzo— porque parece que una vez que comprometes tu vida con Dios, la aventura sólo ha comenzado. (No fue, como pensaban mis amigos y mi familia, el final de mi vida.)

He pasado toda mi vida activa en la compañía de niños pequeños, y ahora trabajo en una escuela primaria, en el equipo de pastoral. Paso la mayor parte del tiempo escuchando/ acompañando/ jugando con/ rezando con/ ayudando y animando al personal y a los niños. Creo que esta es una buena descripción de lo que todas intentamos hacer como fieles compañeras de Jesús.

Para mí, ser FCJ es todo lo anterior y es a la vez enormemente desafiante y inmensamente gratificante. Simplemente estar presente es lo que la mayoría queremos de otros cuando tenemos una necesidad; Cristo fue muy bueno en estar con la gente, dondequiera que estuvieran, o con la necesidad que tuvieran. Creo que es a lo que estamos llamadas cada día.

Fotos de Gloria.
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Jane Galvin fcJ

Tú Me Llamaste

sensible a los dieciséis... tú me llamaste
un eco claro... tú me llamaste
como un río tanteando desde dentro
tocaste el fondo de mi ser
despertando capas de deseos
del camino de una vida de exploración
de mi ser y mi ser
encontrándote en todas las demás cosas...
en los días del noviciado...
tú me llamaste ... me enviaste
las palabras de despedida de una anciana celta
resuenan con un claro eco
‘mira jane como las gaviotas se ponen frente al viento
haz lo mismo en la vida.'

4 años en u c d (1) de newman
contemplé los misterios del átomo
me maravillé ante la sencillez de carbono oxígeno nitrógeno
el lego de la vida
rendí honor a la complejidad de la radioactividad
rayos-x todos los rayos
intentaba captar
el milagro de la ameba
vista bajo el microscopio
me enamoré de todo ese misterio

1966 tú me llamaste
audaz con mi acento irlandés
al internado de poles para señoritas
días llenos de olores de laboratorio y timbres de la escuela
noches alerta por las nostálgicas o las traviesas

1968 tú me llamaste
a profesarte para siempre - como si me fuera posible- compañerismo
contigo en soltar y en dejarme estar en la ruta menos transitada

Fotos de Jane.

upton 1973 ... jersey 1977...
somerstown y heythrop college 1981
mi madre murió de pronto sin hacer lío
amable hasta el final...

tú me llamaste ... a cruzar el océano a calgary ... ciudad de ganado del
oeste... hogar de las montañas rocosas que se levantan
ríos glaciares montones de oportunidades de estar
con joan joe michelle anna
sus familias y comunidades
qué diferencia

1988 demasiado trabajo y demasiadas cosas
el ser interior bramaba pidiendo atención
marilyn lo oyó
tú me llamaste
a I s L (2) chicago
ciudad de sueños real-izados en canto baile teatro 'les mis'
"amar a otra persona es ver el rostro de Dios"
el viaje épico de steinbeck de otros exploradores
camino al oeste
el encuentro del alma del doctor fausto con el bien y el mal
permitió que se abriera mi consciencia
junto a ted john yvonne y tarcy
4 de los 44 con los que estar en el proceso del trabajo interior

tú me llamaste ... de vuelta a Calgary
y a clc (3)
un momento crucial para dejarse
1990 a 1994 años enriquecidos
con otros caminos...
mujeres y hombres vivos y parcialmente vivos
con v i h abuso fragmentación
las cosas de la vida que han ido mal
tú me llamaste ... a estar ahí
a doblarse y a expandir con ellos
el ser interior y el exterior
dándole forma con tu diseño único

tú me llamaste...

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Margaret Mary Kennedy fcJ

Fotos de Margaret.Al reflexionar sobre mi vida como fiel compañera de Jesús me conmueven la fidelidad y el amor incondicionales de Dios que me han sostenido y enriquecido durante más de sesenta años.

Desde que era pequeña quise entregar mi vida a Dios y por eso, cuando contesté su llamada, la formación del noviciado me confirmó en mis grandes deseos de compartir la misión de Jesús de llevar el conocimiento y el amor de Dios al mundo.

Las palabras dar sin contar el costo fueron como una llamada de corneta para mí. Siempre me vi como misionera, ya fuera en mi área local o en una tierra extranjera.

La oración diaria y la Eucaristía han sido la fuente de fortaleza interior y de fidelidad en los tiempos buenos y en los difíciles, en las penas y las alegrías.

Foto de Margaret en una moto con una de nuestras hermanas indonesias.En comunidad he recibido ánimos y apoyo del compañerismo, cuidado y amor de mis Hermanas y su entusiasmo por la vida y deseos misioneros han sido una inspiración. Me gustaba mucho trabajar con gente en el ámbito de la educación y la administración y, más recientemente, he apreciado la oportunidad de ayudar y dar esperanza a los refugiados que buscan asilo en nuestro país.  

He recibido mucho de nuestra Sociedad y he intentado dar mucho a cambio… Ha sido una vida desafiante e integrada de compartir, recibir y dar los dones de Dios de paz, alegría y sanación a las personas con quienes estoy en camino.

Por todo esto, doy gracias a un Dios de amor. Ahora, las nuevas FCJs y los nuevos apostolados traen esperanza para el futuro.

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Mary Murphy, fcJ

Me hice FCJ porque al leer la respuesta de Marie Madeleine al ofrecimiento de amor de Dios, sabía que había tocado una verdad, una verdad que veía sólo parcialmente, pero que tenía una profunda resonancia en mí. Durante varios meses había estado buscando una forma de responder al amor de Dios….

Después, un día alguien me dio una copia de “Comme une flame ardente”, la historia de nuestra fundadora. No podía dejar de leerlo. Me llamó la atención que Dios debía haber estado buscando un cuerpo en que tuviera lugar otra encarnación; necesitaba alguien suficientemente vacía de sí misma y generosa como para mantener vivo un aspecto del amor que valoraba mucho: un compañerismo que es fiel.

Fotos de Mary.Me gusta la idea de que el amor de Dios encuentra su expresión en la fidelidad. Esas santas mujeres que permanecieron al pie de la cruz lo reflejaban. Luego Dios pensó en Marie Madeleine. ¿Podría dar cuerpo a esas cualidades? Y ahora en mí. ¿Puedo reflejar algo de ese amor fiel a otros? Sé por experiencia que otras hermanas FCJ lo reflejan. ¿Puedo caminar junto a otras creciendo como fruto de mis encuentros en dulzura y en humildad? Otras lo hacen.

Este es mi deseo, y de hecho es todo lo que Dios me pide. Es como si ofreciera un don o un carisma, como decimos en lenguaje religioso, a nuestra fundadora, Marie Madeleine, un don que quería que ella empezara a abrir. Cuando empezó a desenvolverlo, se fue dando cuenta de que el regalo no era sólo para ella. Era más de lo que podía haber imaginado.

Necesitaba que se unieran a ella otras mujeres generosas, mujeres dispuestas a vivir sencillamente, dispuestas a renunciar a su propia voluntad por el mayor bien común, y sobre todo mujeres capaces de un gran amor, como su tocaya María Magdalena.

Nosotras las FCJs intentamos mantener ese espíritu, esa llama viva. Los adornos, los envoltorios, las formas, no son esenciales. Al ir sacando las capas de envoltorio, descartando lo que ya no es necesario o relevante, nos acercamos a la esencia de nuestro regalo.

Ahora hemos llegado a hablar de estar cautivadas por la misión de Jesús, de estar dispuestas a vivir en verdadero compañerismo; buscando vida para nosotras y para las personas que encontramos, abandonando estructuras o comportamientos que no ayudan. Ese lenguaje me habla ahora, pero puede que no lo haga dentro de veinte años. Entonces otras habrán sacado otra capa del envoltorio.

Mientras intentamos aceptar la enormidad de lo que hemos recibido, tenemos el consuelo de que Dios ha tomado la iniciativa. No es nuestra obra sino la de Dios. Como Jesús, mi compañero, deseo estar disponible para ser enviada a un mundo de sufrimiento,

deseo permanecer fiel al sueño que Dios tiene para mí aceptando vivir en el discernimiento y no buscando mi propia voluntad e intento elegir la vida en un espíritu de alegría.

En mis mejores momentos quiero decir: He recibido tanto, ¿qué mas puedo hacer por Cristo?

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Por tener este Nombre, Fieles Compañeras de Jesús,
          daría todo,
                    todo lo que soy…      (Marie Madeleine)